Se incrementan los accidentes por el uso del celular en la vía pública

51
La distracción por estar atento a los teléfonos inteligentes provocó más siniestros entre vehículos y también con transeúntes. Estiman que en 1 de cada 10 casos está involucrado el uso del smartphone.

Especialistas en seguridad vial coinciden en el uso de los teléfonos celulares tiene un papel crucial en los siniestros, padecidos tanto por peatones como por conductores de vehículos. Además de que el número de casos cada vez es mayor, se denuncia que los controles son escasos o directamente no existen.

La utilización de los celulares no solamente permitió lo que hasta entonces era imposible. Recortó distancias, permitió estar cerca desde la lejanía e incluso fue pieza clave para la conformación de una red mundial en la que todos estamos conectados, pero su uso indebido puede dar lugar a un accidente con consecuencias mayores.

Por este motivo, según el capacitador de la organización Luchemos por la Vida, Alberto Gasparini, se aprecia “un crecimiento” de siniestros a raíz del uso del celular, aunque, si bien no existen estadísticas oficiales, se cree que rondan entre un “10 y 12 por ciento” de los casos, en tanto que denunció que nuestro país no cuenta con “los controles necesarios”, ya que “son muy pocos y posiblemente no se aplican”.

“Ha incrementado la cantidad de personas que utilizan el celular conduciendo, tanto en moto como en auto y también se ve en los peatones”, explicó el especialista, quien agregó: “La tendencia es que hay más personas que utilizan el celular mientras conducen y caminan, eso está claro”.

En este sentido, según datos publicados por Luchemos por la Vida en 2018 -una de las últimas estadísticas disponibles hasta el momento- en septiembre del 2007, el uso del teléfono celular por parte de los peatones era del 4,3%, número que se elevó en 2011 con un 13,4, así como en 2014 con un 13,7, aunque en 2017 volvió a subir a un 15,1.

Además, el especialista señaló que los controles “deben ser móviles, no fijos”, ya que “todo el mundo sabe que están ahí y algunos los esquivan”.

“En algunos de los controles, no sabemos si están adentro o no, por los vidrios polarizados que tienen, uno no sabe si hay un policía o no”, agregó.

“En la policía veo que los operativos no están bien pensados, no están en lugares estratégicos, no son móviles, entonces es como si no sirvieran para nada, porque no cumplen con la función principal que es controlar”, analizó Gasparini, quien disparó: “Ellos tienen un compromiso, llenar una planilla y tratan de no complicarse mucho la vida”.

Por otro lado, el integrante de Luchemos por la Vida destacó que el motivo que mayor cantidad de accidentes genera en Argentina y en el mundo es “el exceso de velocidad”.

“La velocidad no es solo ir a 180 o 150 que sin dudas es un exceso, ir a 50 o 60 en una calle también es un exceso de velocidad”, alegó el capacitador, quien expresó que el 85% de los accidentes se dan “por fallas humanas”.

Bajar la vista mientras avanza el vehículo

El presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), Fabián Pons, consideró “la principal causa de distracción es el uso del celular”, en especial cuándo es usado “para enviar mensajes de texto”, ya que “es el que más abstrae la atención y el que más tiempo lleva a que uno esté distraído”.

“Si vos necesitás teclear 2-3 teclas y venís en una autopista a 120 kilómetros por hora, necesitás 3 segundos para hacer esa función de bajar la vista, apretar las teclas y levantar la vista para atender el tránsito”, indicó el especialista, quien añadió: “A 120 kilómetros se recorren 33 metros por segundo, es decir, en esos 3 segundos recorriste 100 metros a ciegas”.

Sin embargo, Pons dejó en claro que “no existen estadísticas” oficiales ya que las mismas no se relevan, aunque la tendencia “aparenta ir creciendo”.

Durante muchos meses en televisión había una propaganda para generar conciencia en la que se observaba esa distracción de bajar la cabeza para responder mensajes de celular hasta el momento del accidente de tránsito.

FUENTE: RADIO LA VOZ